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Cómo vender por internet en Chile: tienda propia, marketplaces o los dos

Por el equipo de Altaventa ·

Vender por internet en Chile tiene hoy dos puertas: una tienda online propia, con tu dominio y tus reglas, y los marketplaces como Mercado Libre o Falabella, donde ya están los compradores. No es una elección para siempre: la mayoría de los comercios que venden bien online terminan usando las dos. Lo que sí conviene decidir es por dónde empezar y cómo ordenar la operación para que el segundo canal no te duplique el trabajo.

Qué da cada canal

Tienda propiaMarketplace
TráficoLo traes tú: Google, redes, correo, clientes que ya tienes.Ya está: el comprador busca dentro del marketplace.
Costo por ventaLa comisión de la pasarela de pago.Comisión por venta, cargos fijos en productos baratos y, a veces, el envío.
El clienteEs tuyo: su correo, su historial, la próxima compra.Es del marketplace: el contacto pasa por su plataforma.
Precio y reglasLas pones tú: cupones, despacho gratis, descuento por transferencia.Las pone el marketplace: formato de publicación, plazos de despacho, reputación.
MarcaTu tienda, tu diseño.Tu producto junto al de la competencia, ordenado por precio.

La forma corta de decirlo: el marketplace vende antes, la tienda propia vende mejor. El primero te da compradores desde el día uno a cambio de comisión y de no quedarte con el cliente; la segunda tarda más en tener tráfico, pero cada venta deja más margen y un cliente al que puedes volver a escribirle.

Por dónde empezar

  • Si tus productos se buscan por nombre o por marca (repuestos, electrónica, artículos con modelo), el marketplace es donde está esa búsqueda. Empieza ahí y usa la tienda para los clientes que vuelven.
  • Si vendes algo que se elige por la marca de la tienda (diseño propio, una selección curada, un rubro donde la asesoría importa), la tienda propia es el canal principal y el marketplace un complemento para los productos más buscados.
  • Si ya tienes clientes —una tienda física, una lista de correo, seguidores—, la tienda propia convierte esa base en ventas sin pagar comisión por cada una.

Antes de decidir, calcula el margen real de una venta en el marketplace: con la comisión y el envío, un producto que deja buen margen en tu tienda puede quedar en cero en un marketplace.

Lo que necesitas en cualquier canal

  1. Cobrar. En la tienda propia, una pasarela como Webpay o Mercado Pago, y transferencia si la ofreces. En el marketplace, cobra él y te paga después. Más en medios de pago para tu tienda online.
  2. Facturar. Cada venta lleva su boleta o factura electrónica, también las del marketplace. Si emites a mano cada una, el día que vendas el doble vas a necesitar el doble de tiempo.
  3. Despachar. Un courier con el que cotizar y generar la etiqueta, y las medidas y el peso de cada producto: sin ellos no se puede cotizar el envío.
  4. Fichas que vendan. Fotos, título, descripción y atributos: el comprador no puede tocar el producto. Ver fichas de producto que venden.

El problema del segundo canal: el stock

Vender en dos lugares con un solo stock es donde se cae la mayoría: el último producto se vende en la tienda a las 10:00 y en Mercado Libre a las 10:05, y una de las dos ventas hay que cancelarla. En un marketplace, cancelar por falta de stock castiga la reputación de la cuenta.

Lo que evita ese problema es que el stock salga de un solo lugar y se mande a cada canal cuando cambia: una venta en cualquier canal descuenta del mismo inventario y el resto de los canales se entera solo. Si la actualización depende de que alguien la haga a mano, tarde o temprano no se hace.

Lo que se suele olvidar

  • Los precios por canal. Con la comisión del marketplace, el mismo precio en todos lados significa ganar menos en uno. Define si el marketplace lleva un recargo.
  • Las ventas Full o fulfillment. Si el marketplace guarda tu stock, esas unidades ya no están en tu bodega: cuéntalas aparte.
  • Las cancelaciones. Una venta cancelada en el marketplace tiene que devolver el stock y, si ya se facturó, pide una nota de crédito.
  • El cliente que vuelve. En la tienda propia, guarda el correo y úsalo: carritos abandonados y cupones son las dos formas más directas de traerlo de vuelta.